5fars Diagnóstico y entrenamiento de las habilidades de la comunicación
01/02/2009

Conversaciones con Max: Comunicarse en la enfermedad.

(Desarrollado en colaboración con la Dra. Marta Schröder, Psicóloga Médica).

Max se dirigía a su cita semanal con Clara. Sabía que algo le pasaba, pues el día antes, cuando la llamó para confirmar el encuentro como siempre hacía, ella le dijo que no sólo acudiría puntualmente, sino que necesitaba verlo más que nunca.

Al entrar en el bar se la encontró sentada en la mesa de siempre, pero estaba totalmente ensimismada. No era para nada la Clara jovial y animada de siempre. Max se dio cuenta con sólo verla que efectivamente algo importante sucedía. Se sentó, le cogió la mano y sin más preámbulos le dijo:

- ¿Me lo cuentas?
- Verás, sabes que mi hermana está enferma…
- Si, me lo contaste.
- Pues verás, el martes nos vimos. Yo, como puedes imaginar, quería ayudarla, pero me temo que no supe hacerlo. Después de estar con ella me quedé hecha polvo y me temo que a ella la dejé bastante peor de cómo la encontré…
- ¿Qué pasó exactamente?
- Ella quería hablarme de su enfermedad. Y yo sólo hacía que cortarla. Le decía que no se preocupara, que todo iría bien. Un par de veces incluso intenté deliberadamente cambiar de tema. Así pasamos todo el rato, y cuando nos despedimos, además de animarla y repetirle que todo iría bien, le sugerí que intentara distraerse y pensar en otras cosas. Ella me contestó con unas palabras que no puedo quitarme de la cabeza. Me dijo: “Clara, no lo entiendes. Necesito hablar de ello”.

Max escuchaba atentamente el relato de Clara, y con la mirada la animó a continuar:

- Después de oír su comentario, la verdad es que llegué a casa con una amarga sensación, que me ha acompañado todos estos días.
- Has vuelto a hablar con ella?
- No, porque sinceramente no se cómo reaccionar. Temo hacerlo aún peor. Por eso necesitaba verte…

Max, que percibía la angustia de Clara, optó no dilatar el proceso esta vez, y sin esperar que Clara fuese descubriendo las cosas, de forma muy directa le dijo:

- Clara, la enfermedad de un ser querido nos angustia. Pero hemos de hacer todo lo posible para que esta angustia no nos haga hacer cosas que van en contra de lo que el enfermo necesita. Más que nunca es importante hacer ni más ni menos que lo que pueda ayudar al otro.

Esperando a ver la reacción de Clara a sus palabras, tras una breve pausa, añadió:

- Hay veces que querrá hablar del tema. Otras no. Lo importante es que captemos qué necesita y estemos dispuestos a dárselo. Estamos al servicio de su angustia, no a merced de la nuestra.
- ¿Y si nos pregunta sobre la enfermedad?¿Y si nosotros sabemos cosas que el o ella no saben?
- El hecho de que nos pregunte no significa que podamos y debamos responderle con toda la crudeza del mundo, significa que debemos estar abiertos a lo que nos piden. Es importante no decidir por ellos lo que “les conviene saber”, y no dar respuestas que no nos veamos capaces de dar desde la serenidad y el amor. Muchas veces lo mejor será ayudarles a encontrar quien les pueda dar estas respuestas, sin asumir directamente toda la responsabilidad.

Clara absorbía las explicaciones de Max con total atención. Comprendía perfectamente lo que le decía, pero no tenía claro cómo actuar en su caso. Le hizo una última pregunta a Max:

- Y en el caso de mi hermana, ¿qué puedo hacer a partir de ahora?
- Acompañarla. Si quiere hablar, la escuchas. Si quiere distraerse, os distraéis. Con lo que hagas, tu mensaje ha de ser claro: “estoy a tu lado incondicionalmente y para lo que necesites”. Esto se demuestra muchas veces sin grandes discursos y con un simple gesto. Y sobretodo, no actúes por TU angustia. Y con tus reacciones, no la hagas sentir enferma. Estará muy pendiente de tu actitud. Intenta que no sienta tus temores pues reforzarán los suyos.
- Intuyo que será duro…
- Lo será, pero viviréis momentos de una gran intimidad, momentos muy valiosos. Que hay que gestionar con mucho tacto y mucho cariño, pero que son un gran tesoro.
- Me da miedo que hablando de ello abiertamente, pueda perder la esperanza.
- La perderá si te ve a ti desesperada, por más falsos mensajes de esperanza que le des. Pero no la perderá si te siente luchando a su lado, con fuerza y determinación. Tu eres la primera que tiene que tener claro que saldrá adelante. Y esto es lo que en última instancia le comunicarás.
- ¿Qué hago para poder afrontarlo?
- Trabajar primero tu. Si la vas a ver presa del pánico, lo notará. Y le estarás dando un mensaje de desaliento.
- ¿Me acompañarás en el camino?
- Cuenta con ello.

José, viendo que Clara y Max estaban metidos en una intensa conversación, no se había atrevido a acercarse para tomar nota del desayuno. Max se levantó y se acercó a la barra para hacerle el pedido. Vio a Clara coger su móvil y llamar. Intuyendo a quien llamaba, se sentó unos minutos en la barra para darle tiempo. Sabía que su hermana la necesitaba cerca de ella.

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