El feedback como regalo

April 20, 2019

Recuerdo que tras la publicación de mi segundo libro recibí dos correos de forma casi simultánea. Uno decía:

“Gracias por tu libro. Me ha encantado y me ayudará mucho en mi vida”.

El otro decía:

“He leído tu nuevo libro. En confianza: no te lo has currado …”

En los dos casos se trataba de Feedback: uno bueno, el otro malo. Uno que me colocó una sonrisa en los labios, el otro que me la borró de golpe.

He tardado algún tiempo en entender que el feedback es siempre un regalo, y cuando nos hacen un regalo, lo primero que hacemos es agradecerlo porque significa que alguien ha pensado en nosotros. Luego lo desenvolvemos, y pueden ocurrir dos cosas: si nos gusta, lo disfrutamos. Si no nos gusta, lo escondemos en el fondo de un armario o nos deshacemos de él.

Con el feedback que también es un regalo, poemos hacer lo mismo. En primer lugar agradecerlo; luego ver si tiene o no tiene sentido para nosotros. Si lo tiene, lo atesoramos; si no lo tiene, podemos ignorarlo.

Y ojo, porque hay feedback positivo que no tiene ningún sentido y feedback negativo que tiene todo el sentido del mundo. No se trata de atesorar el bueno y deshacernos del malo. Se trata de quedarnos con el que nos ayuda y es valioso, y prescindir del que no nos sirve para nada. En cualquier caso es nuestra decisión y eso es lo importante.

Por cierto, el libro me lo había currado, como todos. No conectó con mi lector, pero esto es algo que no está siempre en mi mano. Aquel feedback en cualquier caso me ayudó a descubrirlo.

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Ferran Ramon-Cortés | Habilidades de Comunicación